Me gusta mucho hacer bodegones con vegetales raros o atípicos a los que la naturaleza les ha dado una forma caprichosa. Me exprimo la cabeza, les doy una función distinta y de repente esa fruta u hortaliza que ya no sería bonito para vender en una estantería llena de frutos iguales, perfectos y brillantes adquiere una función mucho más interesante, sorprendente.
Hoy os ofrezco este ramillete de limones-flor. Con estos peculiares limones doy la bienvenida a la primavera que ya pronto llegará.
Y con este ramo de flores quiero acordarme de esa gente que tiene enfermedades raras, minoritarias y que desgraciadamente he visto que también se les denomina como huérfanas. No corren buenos tiempos, ya que es necesario invertir dinero en investigación y lo que no es rentable no interesa. Espero que muchas conciencias pequeñas muevan otras más poderosas y que raro no signifique huérfano.
